HISPANISTA  Vol XV 59 Octubre Noviembre - Diciembre de 2014
Revista electrónica de los Hispanistas de Brasil
Fundada en abril de 2000
ISSN 1676
9058 ( español) ISSN 1676 904X (portugués)

Editora general: Suely Reis Pinheiro

Alexis Márquez Rodríguez

 
Arrogarse
En nuestro idioma tenemos palabras que se prestan fácilmente a ser confundidas con otras. Generalmente son palabras fonéticamente parecidas, aunque con significados bastante diferentes, a veces incluso opuestos.

Es el caso del verbo “arrogar (se)”, que con frecuencia se confunde con “abrogar” e incluso con “irrogar”. No es extraño oír o leer “Fulano se abrogó una actitud altanera y destemplada”, cuando lo que se quiso decir fue “Fulano se arrogó una actitud altanera y destemplada”.

En efecto, según el Drae, “arrogar” significa “Atribuir, adjudicar. 2. pronominal. Apropiarse indebida o exageradamente de cosas inmateriales, como facultades, derechos u honores”. Mientras que, también según el mismo diccionario, el significado de “abrogar” es “Abolir, derogar. Abrogar una ley, un código”. E “irrogar”, por su parte, es “Causar, ocasionar perjuicios o daños (…)”. Es decir, “arrogar (se)” es atribuirse una persona méritos y virtudes que en realidad no tiene. De ahí proviene el adjetivo “arrogante”, que se refiere críticamente a la persona que suele actuar de esa manera.

De modo que es plenamente válido decir, por ejemplo, “Fulano se arrogó una actitud altanera y destemplada”, como se dice más arriba, y también “La Asamblea Nacional abrogó varias viejas leyes por ser inaplicables”. Es igualmente válido “El funcionario irrogó una injuria al periodista que lo denunció”.

Lo curioso es que, por razones obvias, este error de confundir unas palabras con otras es propio de personas cultas, por tratarse de palabras de ese mismo tipo, que comúnmente se emplean en un lenguaje de alto nivel y no en el de uso corriente.

El Drae registra además los vocablos “arrogancia” (“Cualidad de arrogante”), “arrogante” (“Altanero, soberbio. 2. Valiente, alentado, brioso. 3. Gallardo, airoso”), “abrogación” (Acción y efecto de abrogar”) e “irrogación” (“Acción y efecto de irrogar o irrogarse”), “derogar” (“Abolir, anular una norma establecida, como una ley o una costumbre”), y “derogatorio” (“Que deroga. Cláusula derogatoria”).

En cuanto al origen de las palabras “arrogarse” e “irrogar”, Corominas las da como un cultismo proveniente del verbo latino “rogare”, que significa “rogar” y “preguntar”. “Abrogar”, a su vez, tendría el mismo origen.

                             

Chambón

Entre las palabras expresivas de contenido despectivo en nuestro idioma figura el adjetivo “chambón”. Antes se usaba más que ahora, pero sigue siendo empleada en determinadas circunstancias, aunque en menor medida. De mi infancia y adolescencia recuerdo que mi padre solía utilizarla para llamar la atención de los aprendices de herrero que solían concurrir con ese propósito a su taller de herrería. “Ponga más atención a lo que hace” les decía. “No sea chambón”.

El Drae define la palabra “chambón” de la siguiente manera: “chambón, ona. coloq. De escasa habilidad en el juego, caza y deportes. U. t. c. s. 2. Poco hábil en cualquier acto o facultad. 3. Que consigue por chiripa algo. 4. Col. Persona ordinaria”.

El Diccionario de uso del español actual, de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos, agrega una acepción interesante: “Que acierta por casualidad, especialmente en el juego”.

En Venezuela, “chambón” tiene un uso más amplio, tal como lo vemos en la definición que del mismo hace el Diccionario del habla actual de Venezuela, de Rocío Núñez y Francisco Javier Pérez: “1. Persona torpe, inexperto, negligente en la realización de su oficio o de una actividad cualquiera. Or. coloq.: Persona que habla utilizando palabras vulgares, pronunciando defectuosamente y sin corrección gramatical. 3. Or. coloq. Persona caracterizada por sus modales rudos y por su apariencia desaliñada”.

“Chambón” se emplea extensamente en casi todo el continente hispanoamericano. El Diccionario de americanismos, de la Real Academia Española, y la Asociación de Academias de la Lengua Española lo atribuye a México, Honduras, Panamá, Colombia, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Perú, Cuba, Costa Rica, República Dominicana…

Otras palabras relacionadas con “chambón” que figuran en los diccionarios son “chambonada” y “chambonear”.

En cuanto al origen de la palabra “chambón”, el Drae la da como un derivado de “chamba”, definida como “empleo, trabajo”. Sin embargo, según Corominas, podría ser a la inversa, y es posible que “chamba” provenga de “chambón”.

                                         Guarapo

Según el Drae, “guarapo” es de origen quechua, aunque el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, de Corominas, lo da como de origen incierto, posiblemente proveniente de “garapa”, “bebida alcohólica de gusto dulzón, voz del África Central y Occidental, propagada desde las Antillas; aunque es posible que el africano garapa, a su vez, sea deformación del castellano jarabe”.

En cuanto al significado, el mismo Drae, además de darla como americanismo, la define como “Jugo de la caña dulce exprimida, que por vaporización produce el azúcar. // 2. Bebida fermentada hecha con este jugo (…)”. A renglón seguido agrega: “enfriársele a alguien el guarapo. frase coloquial venezolana: acobardarse”.

A lo largo del tiempo (según Corominas, “guarapo” se registra por primera vez en 1620), la palabra ha conservado su significado original en sus dos acepciones, pero a su vez ha agregado muchas otras, aunque todas, o casi todas vinculadas semánticamente con el valor original y parecidas en su significado.

Al menos en Venezuela, son numerosos los usos que de esa palabra hacemos en el habla coloquial o familiar. El Diccionario del habla actual de Venezuela, de Rocío Núñez y Francisco Javier Pérez, registra las siguientes acepciones y usos: “1. Jugo de la caña de azúcar. 2. Bebida refrescante preparada con jugos de frutas, especialmente limón o piña, mucha agua y papelón. 3. Cualquier bebida casera preparada con mucha agua y endulzada con papelón o azúcar. 4. Infusión de café. 5. Linimento preparado con papelón quemado, agua de saúco y aguardiente que se utiliza para aliviar dolores musculares o como cicatrizante. 6. Color amarillento o ambarino, especialmente el de los ojos de una persona // guarapo de caña. Jugo de la caña de azúcar // guarapo de papelón. Bebida refrescante preparada con azúcar morena o papelón disuelto en agua. // aguársele el guarapo. Atemorizarse una persona o perder el valor. // calentar el guarapo. Dar correazos a una persona como castigo. // enfriársele el guarapo = aguársele el guarapo. // entre fuerte y dulce / suave como el guarapo. Regular, más o menos (…)”.

Otras palabras relacionadas con “guarapo” en el Diccionario del habla actual de Venezuela: “guarapazo”, “guarapeado”, “guarapera”, “guarapería”, “guarapete”, “guarapita”, “guarapito”…